La Simplicidad

La Simplicidad

No existe una evolución natural hacia la simplicidad, ésta no sucede porque sí, en la práctica las cosas se vuelven cada vez más complicadas. Los procedimientos y el funcionamiento de las cosas son cada vez más complejos.

Sistemas: Complejidad Tipo 1, Teoría del Caos y Complejidad Tipo 2

Sistemas: Complejidad Tipo 1, Teoría del Caos y Complejidad Tipo 2

Complejidad Tipo I

El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos. El concepto de “Complejidad”, tiene una fuerte base técnica, de tipo  matemático. En ciencia existen las palabras «Complejidad» y «Complejo» para referirse originalmente a todo aquello  compuesto por más de un elemento. Las ciencias sociales definen comúnmente Complejidad como el número de elementos necesario para describir  un Sistema, lo  cual  es  una  manifestación  del Enfoque Fenomenológico. Así, cuantos más datos, más complejo será. Para las ciencias «duras», la Complejidad está más relacionada con la dificultad para predecir el resultado (número de grados de libertad). Cuantos más grados de libertad, mayor Complejidad. Esta “Complejidad” es una manifestación del Enfoque Racionalista, nacida fundamentalmente en el ámbito de la matemática. El Enfoque Racionalista plantea  que los objetos científicos no son únicamente los objetos observables y medibles, como sostiene el Enfoque Empirista- Inductivista , sino también, y sobre  todo, los objetos pensables y calculables.

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Ahondemos un poco. Durante cientos de años el Reduccionismo –la idea de que el mundo es un ensamblaje de partes- se ha apoyado en técnicas matemáticas que, además de cuantificar la realidad, al linealizar los factores intervinientes permiten que se sumen y resten sus partes ordenadamente. Como se sabe, el ámbito de enunciación a partir del cual se construyó el paradigma mecanicista, y en general la ciencia moderna, lo constituía básicamente el saber matemático. Para la ciencia un fenómeno es ordenado si sus movimientos se pueden explicar en un esquema de causas y efectos, representándolos comúnmente por una ecuación diferencial generalmente lineal con características del Determinismo Filosófico , es decir, la seguridad de conocer el estado futuro de un *Sistema * a partir del estado actual y de las leyes (ecuaciones) que fijan su comportamiento. Veamos a continuación un ejemplo sencillo que nos permita entender. Una Ecuación Lineal , o de primer grado, es un planteamiento de igualdad, involucrando una o más variables a la primera potencia. La ecuación lineal: X n = X o

Newton y sus «Principios Matemáticos de la Filosofía Natural»… ¡Vaya nombre perfecto!

Newton y sus «Principios Matemáticos de la Filosofía Natural»… ¡Vaya nombre perfecto!

Primera Ley de Newton

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Bajo esta óptica, veamos el principio de conservación de la velocidad, también llamado «Primera Ley de Newton» que se conoce también como «Principio de Inercia»: **Un móvil sobre el que no actúa fuerza alguna mantiene indefinidamente la misma velocidad. ** Es más que evidente en este enunciado la presencia de la ley fundamental de las magnitudes, el Principio de Conservación de las Magnitudes según el cual « toda magnitud por si sola permanecerá constante » (no crecerá ni decrecerá). Es decir, afirma que el único movimiento que se mantiene sin que haya causa alguna es el Movimiento Rectilíneo Uniforme (MRU) y esto no es una afirmación empírica, sino que se adoptada por definición el que cuando un cuerpo se sale de ese tipo de movimiento es porque actúa una « fuerza «, es decir, la aplicación de una « fuerza » desempeña el papel que, con respecto a la conservación de la materia, desempeñaría una entrada de materia desde fuera del sistema considerado. La Física de Aristóteles es, sencillamente, incompatible con la primera ley del movimiento de Newton, originalmente enunciada por Galileo.

La paradoja de Banach-Tarski

La paradoja de Banach-Tarski

la Paradoja de Banach-Tarski es, hoy por hoy, uno de los teoremas más extraños de la matemática moderna, y no es para menos el hecho de que una esfera se puede descomponer en conjuntos de aspecto peculiar, después de lo cual estos conjuntos pueden ser recombinados para formar dos esferas.