La lectura es una parte fundamental en la formación integral de las personas. Su práctica: nos da placer, nos despierta la mente, nos interpela, nos enriquece, nos educa al desarrollar destrezas para la adquisición de saberes, impulsa competencias imprescindibles para la vida de hoy día, tales como: la creatividad, la educación emocional y en valores, así como también en disciplinas más académicas como la Lengua, la Geografía, o la Física , incluso nos faculta para mejorar nuestras destrezas digitales. En fin, la lectura nos permite avanzar en el proceso de culturización. Aunque es muy cierto que todos practicamos la lectura continuamente (Un ejemplo de ello es lo que estás haciendo en este momento) ya que gústenos o no, somos lectores, independientemente de que las palabras, frases, o escritos, que se nos pongan al frente de nuestros ojos tengan, o no, el contenido que buscamos. Sin embargo, ese tipo de lectura no nos hace lectores competentes, es que para alcanzar ese status debemos no sólo descifran los códigos y comprender los mensajes… sino que, además, debemos ser críticos con ellos. Es que el contacto temprano con la palabra, en todas sus posibilidades expresivas, es la llave del conocimiento, y supone la apertura al mundo de los afectos, el alimento emocional fundamental para la construcción del ser humano. Es por ello que durante la primera infancia, la lectura es una de las garantías para la formación de los futuros ciudadanos , siempre que la palabra se incorpore de manera natural en la actividad mental y emocional de los niños.
La Lectura para los Niños

La Lectura en Voz Alta

- Mejora las relaciones entre padres e hijos.
- Entrena la capacidad de escuchar.
- Mejora las habilidades comunicativas.
- Ejercita el respeto a las opiniones ajenas y la sana práctica de cambiar de opinión.
- Prepara a los niños para aprender lenguaje y habilidades de alfabetización temprana, desarrollando su expresión oral.
- Incrementa su nivel de conocimientos.
- Eleva su capacidad de concentración.
- Suscita la reflexión crítica y autocrítica. En fin, son muchos los beneficios que se obtienen con hacer de la lectura en voz alta, una costumbre… un hábito. Otras ganancias podrían ser:
- Convertir a los niños en personas creativas, a la vez que analíticas. Desarrollando su capacidad de razonamiento lógico: deductivo, inductivo y abductivo, al introducir el uso de recursos de argumentación formal.
- Incrementar, en los niños, la capacidad de imaginación que les caracteriza. Habilidad que puede derivar en otra, también muy importante, como lo es la capacidad de resolver problemas. Es por ello que es muy buena idea leer por las noches un cuento a nuestros niños , aunque ellos ya sepan leer y, si no es el caso, les inaugura el camino a la lectura, y claro, en las escuelas destinar un tiempo y un espacio especial para leer cuentos en voz alta que les permitan viajar sin moverse del lugar, quizás a lugares donde nunca estarán, así como viajar en el tiempo, bien sea hacia el pasado, como también podría ser hacia el futuro imaginado. En fin, esta actividad permite aprender infinidad de habilidades sociales, aparte de que les resulta muy placentera, y les permite explorar nuevos temas, ayudando a descubrir cuáles son sus estilos preferidos y, finalmente, los motiva para, posteriormente, seguir leyendo por su propia cuenta.
Recomendaciones para la Lectura
Debemos leer pausadamente y con voz clara.
- Debemos utilizar diferentes tonos de voz, incluso reproduciendo los sonidos de animales y de eventos que se den en el ambiente (lluvias, truenos, música, etc.).
- En el caso de que no comprenden alguna palabra o frase, debemos detenernos para explicarla con palabras sencillas.
- Si los niños ya saben leer y ellos desean hacerlo podemos organizar su participación en la lectura en voz alta. Esta actividad les ayuda a mejorar la entonación, a respetar los signos de puntuación y por consiguiente mejorar su fluidez lectora.
- Debemos ofrecer a los pequeños contenidos cuyo nivel se adecue a sus capacidades cognitivas y necesidades concretas.
- Debemos tomar en cuenta el que no todos leen de la misma manera, ni todos leerán las mismas cantidades de libros, y ni siquiera serán del mismo tipo.
- Debemos siempre preguntarnos en el qué están leyendo y el porqué de esa lectura. Siendo muy cuidadosos en seleccionar lecturas de calidad, que nos permitan trabajar con el modelo de cooperación, y de construcción de significado, conjuntamente con el modelo de transmisión de conocimientos.
- Debemos conseguir que nuestros niños adquieran hábitos de lectura, es decir, que les guste leer y no lo conciban como un acto obligatorio y tedioso.
- Debemos escoger temáticas con las que puedan empatizar, combinando dos elementos que normalmente suelen ir separados: la razón y el sentimiento. Si cuidamos estos aspectos, pienso que podemos realmente ayudar a formar mejores lectores en nuestros niños, promoviendo futuros pensadores críticos. Para ello es importante que de muy pequeños empiecen a tener criterio, desarrollando la inquietud por contrastar la información y elaborar su propia opinión sobre los diferentes temas.
Cómo hacer el papel de Conductor

- Propiciar un clima de diálogo y respeto que ayude a los niños a desinhibirse y querer participar.
- Motivar a los niños provocándoles curiosidad… Es que hoy se dice que: “Lectura + Curiosidad = Lector Empedernido”.
- Despertar el deseo de saber cómo continúa la historia que se esté narrando.
- Presentar el libro que leerán, su título, su autor, preguntarles si lo conocen, o se imaginan de qué se trata.
- Si el libro tiene ilustraciones, debemos permitir que los niños las vean a medida que les leemos.
- Al hacerles preguntas sobre la lectura debemos dejar siempre un espacio para pensar y responder: No debemos incomodarnos con los silencios, por el contrario, deben ser sinónimos de reflexión.
- Es recomendable utilizar el Diálogo Socrático, así cuando un niño te pregunte algo sobre lo leído, si es posible, no debemos dar una tajante respuesta, por el contrario, podríamos contestarle con otra pregunta que le haga reflexionar. Puedes utilizar mucho: ¿Y tú qué piensas?, ¿Y tú qué harías? o ¿Tú cómo lo resolverías?
- Los niños deben tener la libertad de expresar sus opiniones, cualesquiera que sean, y siempre que tengan argumentación serán evaluadas como muy válidas, sin juicios y sin provocar el miedo a equivocarse. Dotándoles así de poder, y dándoles permiso para construir mundos imaginados.
- Debemos darle importancia a todos sus comentarios y opiniones: Es primordial el que se sientan escuchados y sepan que su opinión es importante y respetada por los demás. De esta manera la participación será mucho más activa.
- Si algo de lo que el niño dice, o responde, es controvertido socialmente, debemos buscar que reflexione acerca de lo que él expresó. Es muy probable que al principio de la actividad los niños no participen con frecuencia, no tengan unos argumentos muy fundamentados y que les tengas que guiar un poco más de lo debido en el proceso, pero con mucha paciencia y constancia, ¡verás cómo evolucionan! Finalmente, la interacción se incrementará y sus participaciones serán cada vez más sólidas.
A Manera de Colofón
Definitivamente debemos hacer de la lectura, para nuestros pequeños, una Fiesta de Conocimiento, donde se recree su pensamiento, les colmemos de bellas fantasías y les permitamos soñar . Por ello, la lectura en casa, o en el aula, tiene que ser un acto divertido y placentero, en el que los niños disfruten y a la vez adquieran hábitos lectores, que tal vez sean la mejor herramienta para su vida futura. En fin, sólidos hábitos que, por considerarla una actividad apasionante, nunca abandonen… Ahhh, y todo indica que el gusto por la lectura también se transmite por contagio… Así que si lo tienes, no dudes ni por un instante el demostrarle tu pasión por los libros. Otras actividades que te ayudarán a fomentar el placer por la lectura, es que luego de leer, se converse sobre lo leído, al igual como si fuese a la salida del cine después de ver una película, y de ser posible relacionemos el libro que estén leyendo con otro libro que hayan leído antes, conversando sobre sus similitudes y diferencias. Es que el comentar lo que se ha entendido del libro ayuda a mejorar la comprensión lectora. Incluso podemos ir más allá, y promover el que sean ellos mismos los que inventen sus aventuras, lo cual reforzaría, aún más, sus aprendizajes y creatividad… quién sabe que les deparará el futuro en sus vidas!!! Hoy día existen decenas de aplicaciones (como CreAPPCuentos) muy originales y divertidas que en pocos pasos les permite a los más pequeños crear sus cuentos, desarrollando así su creatividad. Y si hablamos de nuevas tecnologías y, específicamente, las que de alguna forma impactan sobre la lectura de libros, debemos estar conscientes de la irrupción de los lectores ópticos, tipo Kindle, aunque aquí entre nos, me encanta el olor de los libros y, además, considero necesario que los niños vean el libro, y lo palpen, ya que les ayuda a desarrollar ciertas habilidades motoras sensoriales finas , que lo acompañan, por ejemplo, el pasar las páginas reales. . Por otra parte, y aunque la Academia Americana de Pediatría (AAP) no recomienda el uso de la pantalla para los niños menores, sin embargo, estaría de acuerdo que leerle a un niño en una tablet es mejor que no leerle nada. El equilibrio, una vez más, es la clave.
“Babayán y la Estrella Mágica”.


