Los caprichos de la Diosa Fortuna

diosa fortuna

Para comenzar quiero poner en claro que en este artículo no quiero llegar a la clásica confrontación entre “Deterministas” e “Indeterministas” acerca de si existe, o no, el azar. Si crees que todo lo que ocurre es controlable si disponemos de la información adecuada, eso es Determinismo…. Si, por el contrario piensas que al final no hay nada escrito, es Indeterminismo. No obstante, si debo hacer una distinción entre lo que entiendo por el azar y la suerte.

  • Azar: Casualidad, caso fortuito. Sin posibilidad de predicción o pronóstico exacto. No se puede determinar de antemano cuál será el suceso siguiente (Aleatoriedad en matemáticas). El azar sería, por ejemplo, que nos tocara la Lotería.
  • Suerte: Ante algo que ocurre o sucede, se da la circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable (para bien) o adverso (para mal) a alguien. El que nos toque la lotería por azar, venga, es una circunstancia muy favorable… Es de Buena Suerte!

Así cantaban Hector Lavoe y Willie Colón ((♪ ♫ El día de mi Suerte ♩ ♬))

♪ ♫ Pronto llegará
El día de mi suerte
Sé que antes de mi muerte
Seguro que mi suerte cambiará…

Muchas veces me pongo a contemplar
Que yo nunca a nadie le he hecho mal
Por qué la vida así me ha de tratar
Si lo que busco es la felicidad
Trato de complacer la humanidad
Pero mi dicha aquí ha sido fatal
No pierdo la esperanza de luchar
Y seguro que mi suerte cambiará
Pero cuándo será?
♩ ♬

hector lavoe y willie colon

Es que el tema de la suerte siempre ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad. Realmente la experiencia de la vulnerabilidad y la incertidumbre son rasgos cardinales de la existencia humana… Asociamos la suerte, o el azar, a la condición esencialmente vulnerable del ser humano, un ser que, a pesar de ser capaz de planear cursos de acción para gobernar su vida, experimenta en algún momento los vaivenes de la fortuna.

Así el infortunio o el cambio de suerte es algo propio de nuestra propia naturaleza, por ello Henry Fiol nos cantaba su ((♪ ♫ Mala Suerte ♩ ♬))

♪ ♫ Que he hecho yo, pa´tener tan mala suerte
Que he hecho yo, pa´sufrir tanto dolor
Triste dolor, de vivir siempre angustiado
De vivir siempre frustrado, buscando algún remedio
A mi pobre situación.

 Salao, salao, siempre salao
Tantos espiritistas pero ninguno, ninguno, me ha despojao
Salao, salao, siempre salao

 Ya cansado de mi suerte, liquidarme quise yo
Tan mala que era mi suerte, ni la bala me salió.
Mala Suelte… Está Camarón. ♩ ♬

henry fiol

Paradójicamente, es el pesimismo el que puede ser capaz de impulsar el afán humano por hacer planes en la creencia de que, al menos en un dominio acotado, uno es responsable de lo que ocurrirá en su propia vida.

Es quizás por esa creencia el que todos tendemos a sobreestimar la causalidad… Constantemente asumimos el Principio de Causalidad, todo un clásico de la filosofía y la ciencia, que afirma que todo evento tiene una causa, lo que nos hace ver al mundo como algo mucho más explicable de lo que realmente es. Sin embargo, todo parece influido por la aleatoriedad… y así, la suerte entra en escena cuando existe incertidumbre, lo cual es muy, muy, frecuente en la vida cotidiana… y a pesar de ello, siempre mantenemos nuestra ceguera respecto a lo aleatorio, o subestimamos la proporción del azar en casi todo. Ya va siendo hora de comprender la importancia de la suerte, o de la mala suerte, en nuestras vidas.

Dicha ceguera la sufrimos por una triple “Arrogancia Epistémica”:

1) Sobreestimamos lo que sabemos.
2) Subestimamos nuestra ignorancia.
3) Infravaloramos la incertidumbre.

Nos encantan lo tangible, la confirmación, lo conocido. Sentirnos ignorantes definitivamente no nos gusta, por eso los sacamos de nuestras mentes y con ello nos olvidamos que, gústenos o no, existen eventos que son totalmente impredecibles, que son una sorpresa, y muy probablemente esa sea la causa de que NO somos muy buenos a la hora de predecir los eventos realmente importantes, e incluso las explicaciones de un hecho que se ofrecen a posteriori  no tienen en cuenta el azar… Sólo buscan encajar lo imprevisible en un modelo perfecto. Por lo que no es extraño que sean erróneas.

Acá me acuerdo, de una canción de 1972 del Puto Rock Progresivo del Súper-Grupo Emerson, Lake & Palmer que me permitió escuchar por primera vez un solo con un sintetizador Moog… Me refiero a “Lucky Man” (Hombre con Suerte) que decía:

He went to fight wars
For his country and his king
Of his honor and his glory
The people would sing

Ooooh, what a lucky man he was
Ooooh, what a lucky man he was

A bullet had found him
His blood ran as he cried
No money could save him
So he laid down and he died

Ooooh, what a lucky man he was
Ooooh, what a lucky man he was

Emerson, Lake and Palmer

De esta forma, nos empeñamos en la narrativa y en causalidades. Nuestro cerebro trabaja como una máquina para hacer inferencias inductivas, y esto hace que veamos los sucesos del pasado como predecibles, más esperados y menos aleatorios de lo que en realidad fueron.

Debemos tener presente que el Universo, este planeta y nuestras vidas eran todos los más improbables, y sin embargo tuvieron lugar, cada habitante de la Tierra tiene una enorme suerte, cuya primera parte fue la de aquel espermatozoide que salió triunfante en aquella loca carrera por fecundar aquel óvulo que, luego, derivó en nuestro ser… Venga, y los que no tienen esa suerte…simplemente no existen…nunca  nacieron… “La vida es como una gran lotería en la que sólo son visibles los boletos ganadores”. … Por ello debemos disfrutar de nuestra buena fortuna, pero con consciencia de que al mundo lo sacude lo desconocido y lo muy improbable, sólo así podemos de librarnos de caer en estas tres conocidas falacias del pensamiento:

  • Falacia del Pensamiento Selectivo (La Falacia de las Pruebas Silenciosas): Los humanos tendemos a seleccionar únicamente los hechos que encajan con nuestras teorías o modelos.
  • La Falacia Narrativa: Se refiere a nuestra escasa capacidad de fijarnos en secuencias de hechos sin tener una explicación o. lo que es igual, sin forzar un vínculo lógico.
  • Apofenia: Es la percepción errónea de una conexión entre eventos que en realidad no están relacionados.

Por ellas mantenemos la ilusión de que podemos entender lo que ocurre en el mundo y en el Universo, e incluso de que somos muy capaces de anticipar lo que va a ocurrir. Venga, y tras el suceso, nos centramos sólo en una parte de la información, la que podría explicarlo, y dejamos de lado el resto de las evidencias.

Las probabilidades y la Diosa Fortuna

Parte del problema reside en que nos cuesta mucho entender las probabilidades, y por ello seguimos creyendo que lo que sucede no es aleatorio y nos empeñamos en encontrar razones en situaciones donde no las hay. Es que la probabilidad no es solamente el cálculo de posibilidades en un dado, ruleta o cartas; es el aceptar la falta de certidumbre en nuestro conocimiento, el reconocer que el azar siempre podría tener la última palabra, a pesar de nuestro empeño en desarrollar modelos para superar nuestra ignorancia al respecto.

Es bueno recordar el que, en general, tenemos una visión distorsionada de la probabilidad, lo que se pone de manifiesto con el “Sesgo de la Supervivencia” que se puede resumir diciendo que las historias sobre los perdedores rara vez se cuentan, de esa forma caen en el olvido y, por otra parte, el éxito nos impresiona. De tal forma que el Sesgo de Supervivencia puede llevarnos a sobrestimar las probabilidades de tener éxito porque simplemente los fracasos se ignoran. Si todo lo que nos preocupa son los resultados, estaremos expuesto a sacar conclusiones erróneas, el problema reside en que la inferencia se extrae de los resultados, no de los procesos de predicción. Cuando la suerte tiene un papel importante en los acontecimientos, hay muy poca conexión entre el proceso de predicción y el resultado.

En la vida real, cuanto mayor sea la desviación de la norma, mayor será la probabilidad de que provenga más de la suerte que de las habilidades. Por ello es aconsejable que al tomar decisiones no sólo deberíamos estudiar las probabilidades, sino también las consecuencias, para estar preparado ante la aparición del azar.

La Diosa Fortuna en las Ciencias.

«¡Eureka!» es la famosa expresión atribuida a Arquímedes, tras descubrir en Siracusa que la corona del Rey no estaba hecha completamente de oro puro. Este tipo de resultados fortuitos forman parte de lo que se conoce como “Serendipia”, que designa a los «hallazgos obtenidos al azar cuando se estaba buscando una cosa distinta».

La Serendipia aplicada a la investigación científica sirve para designar aquellos descubrimientos trascendentes producidos –sólo en apariencia- por puro azar o hallazgo inesperado, cuando el investigador perseguía una finalidad diferente o se ha tropezado con una evidencia imprevista. Sin embargo, el investigador tiene que estar preparado para ver lo que vio. En palabras de Louis Pasteur, posteriormente citada y popularizada por el escritor estadounidense Isaac Asimov “la casualidad favorece sólo a las mentes preparadas”, ello no es óbice para reconocer que cualquier actividad de la vida tiene un componente aleatorio, imposible de calibrar.

Ejemplos de “Serendipias” en el campo de la investigación científica hay por millares, que ilustran el hecho de que muchos hallazgos científicos no pueden encajar en políticas científicas canalizadas. Sólo deseo recordar alguno de ellos:

fleming
La Penicilina
: El científico escocés Alexander Fleming investigaba la gripe en 1928 cuando se dio cuenta de que un moho azul-verdoso había infectado una de sus placas Petri, y había matado a la bacteria staphylococcus que cultivaba en él. Venga, todos recibimos con clamor su descuido en el laboratorio


Campo Magnético producido por Corrientes Eléctricas
: Oersted, en 1819, realizaba un experimento para sus estudiantes con el fin de explicarles en qué consistía el paso de una corriente eléctrica por un conductor. Observó que una brújula colocada “accidentalmente” cerca de dicha corriente se movía, situándose perpendicularmente al conductor. Acababa de descubrir que una corriente eléctrica producía un campo magnético.

Viagra: Millones de hombres agradecen a los trabajadores de la compañía farmacéutica Pfizer  quienes, durante unas pruebas efectuadas con una nueva droga contra la angina de pecho, les sorprendieron los efectos secundarios que desafiaban la gravedad.

Y así muchos otros, como el LSD, los Rayos X, el Horno de Microondas, la Teoría del Big Bang… La serendipia jugó un papel importante en todos ellos.

Nuestra Preparación y la Diosa Fortuna

Es bueno pensar en grande, el tomar riesgos, pero por favor, siempre conscientes de esperar lo inesperado. Es que ¡Cuando sentimos mayor seguridad estamos corriendo el mayor riesgo!

Por ello, y aunque no sea santo de mi devoción, es bueno escuchar el consejo del Dr. Deepak Chopra, con respecto a su concepto de suerte, para él la suerte no es más que la configuración de dos elementos: preparación más oportunidad, hay que estar preparados para cuando la ocasión se presente.

Ahora bien… El éxito, o el hecho que nos vaya bien… ¿Tiene solamente que ver con nuestras capacidades y estrategias?

Pues, claro que no, incluso a lo largo de mi vida he conocido muchas personas cuya posición se debe más a la suerte que a sus capacidades. Aunque también debo reconocer que existen ciertos tipos de personalidades que tienen más suerte, y son las que propician, o crean escenarios que maximizan sus oportunidades.

Así, para el psicólogo británico Richard Weismanla suerte no existe como un fenómeno en sí mismo… Ahhh, pero sí existe la gente con suerte: hay personas cuya actitud en la vida hace que le ocurran más cosas buenas, que tengan mejor fortuna.

La experiencia nos dice que tendremos mayor probabilidad de tomar las oportunidades y lograr el éxito si creemos que todo saldrá bien. La magia está en que cuando pensamos que las cosas saldrán bien, perseveramos y muchas veces en ello radica nuestro éxito personal. Allí, el creer en nuestra suerte puede cumplir una función útil. Lamentablemente también puede ocurrir que estés haciendo algo de forma correcta, y por alguna circunstancia no logras lo que persigues, el hecho de pensar en que no has tenido suerte y por ello no lo conseguiste, puede ocasionar  que lo acabes dejando por desmotivación.

En definitiva, los “golpes de la suerte” son hechos impredecibles y esporádicos, por lo que la mejor vía para ascender sigue siendo el cultivo del talento y nuestro esfuerzo y perseverancia, ya que si culpamos a la suerte de nuestros descalabros, jamás intentaremos superarlos preparándonos para ello.

En este punto recuerdo a ese genio del Pop, Pharrell  Williams, y su extraordinaria pieza “Get Lucky” (tener suerte):

♬ We’re up all night ‘til the sun
We’re up all night to get some
We’re up all night for good fun
We’re up all night to get lucky

We’re up all night to get lucky
We’re up all night to get lucky
We’re up all night to get lucky
We’re up all night to get lucky ♪

Asi que debemos estar muy conscientes que el 100% de los resultados no dependen únicamente de nuestras acciones, es decir que, el actuar de la forma adecuada, como trabajar duro, ser puntual, ser higiénicos y estar bien vestido, contribuyen al éxito y por ello podemos pensar que son necesarias, pero no son suficientes, ellas no implican siempre obtener los mejores resultados, no son la causa del éxito…. Solemos invertir el sentido de la implicación causal: el hecho de que una persona inteligente, trabajadora y perseverante tenga éxito, no implica que toda persona de éxito sea necesariamente una persona inteligente, trabajadora y perseverante. Venga  a pesar de que tomemos todas las precauciones nunca podemos saber lo que ocurrirá mañana.

Este párrafo me recuerda al gran Nano, Joan Manuel Serrat, con su “Toca Madera”:

♪ ♫ ♩ ♬Nada tienes que temer, al mal tiempo buena cara, la Constitución te ampara, la justicia te defiende, la policía te guarda, el sindicato te apoya, el sistema te respalda y los pajaritos cantan y las nubes se levantan.

Nada tienes que temer pero nunca están de más ciertas precauciones: Cruza los dedos, toca madera. No pases por debajo de esa escalera. Y evita el trece y al gato negro. No te levantes con el pie izquierdo. Y métete en el bolsillo envuelta en tu carta astral una pata de conejo por si se quiebra un espejo o se derrama la sal. Y vigila el horóscopo y el biorritmo.

Y si a pesar de todo la vida te cuelga el «no hay billetes» recuerda que pisar mierda trae buena suerte. Toca madera, toca madera. Cruza los dedos, toca madera…. ♪ ♫ ♩ ♬

Y entonces, ¿la Diosa Fortuna?

Sin ser supersticioso,  yo, como muchos, pensamos que la suerte sí existe. Por ejemplo en un accidente, mueren todos y usted se salva… a eso lo llamo suerte. Hay un hecho en particular que la pone de manifiesto, y es ¿quiénes son tus padres? Nadie decide en qué familia nacerá, actúa la suerte en el entorno en el que nacemos y es innegable que las condiciones en general de la familia ayudan o dificultan el crecimiento personal, así como también marcan la inteligencia con que se nace…  Es que como decía Heráclito “El mucho saber no enseña inteligencia”. Aunque claro, la suerte tampoco lo define todo, hay una parte que depende de nuestra responsabilidad y esfuerzo… Ya lo decía Ortega y Gassetyo soy yo y mis circunstancias”… En cierta medida, el yo es mi mérito, las circunstancias es mi suerte… Así algunas cosas dependen de mi y otros no.

A pesar de eso, la mayoría de las personas educadas no creen en la existencia de la suerte. Simplemente la asocian al pensamiento mágico e irracional, lo cual, claro, no es bien visto en la academia, porque su visión de la sociedad gira en torno a la meritocracia, en la que son nuestras acciones, y no los hilos de la Diosa Fortuna, lo que nos conduce al éxito o al fracaso. Siempre nos dirán “enhorabuena por tu ascenso, te lo mereces”… y sería muy mal visto el que nos digan “que suerte has tenido por tu ascenso, tienes buena estrella”. Es que pareciera que por naturaleza, el ser humano se atribuye el éxito de todo (a pesar de que no sea así). Ahhh, y cuando algo sale mal, pues es común que hagamos una de dos cosas: o bien nos sentimos fracasados, o  culpamos a todo el mundo de nuestro fracaso.

Es indudable que en la realidad hay ciertos factores que no podemos controlar y que además, nos afectan en gran medida. Por lo tanto, la suerte existe, pero claro, no es algo mágico o divino. Es fruto de un conjunto de eventos que no podemos prever antes de que ocurran. Y que, al menos en parte, condicionan nuestros logros o fracasos.

Acá no puedo dejar de acordarme de la hermosa comedia romántica Pretty Woman, protagonizada por Richard Gere y Julia Roberts, cuya historia se centra en una prostituta de Hollywood Boulevard, Vivian Ward, quien es contratada por una semana por Edward Lewis, un hombre de negocios adinerado, para que sea su acompañante para varias reuniones sociales y de negocios. Al final Edward reconsidera lo que hasta ahora era su vida y hace que el chófer del hotel se desvíe hacia el edificio de apartamentos de Vivian, allí sale del techo de la limusina blanca y «la rescata». En la escena final Edward le pregunta: «¿Y qué pasa después de que el caballero sube a la torre y la rescata?» a lo que Vivian responde: «También, ella lo rescata a él». Venga, todo un tejido de eventos fortuitos para ambos en la trama de la película que culmina en la mayor de las fortunas…en el Amor.

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Por todo lo anterior pienso que afirmar que los eventos fortuitos no existen, o que son un mito, puede llegar a ser un error bastante grave, ya que de un modo u otro, afectan a nuestros resultados, y por ello debemos tenerla en cuenta… Claro, conscientes de que la fortuna es aleatoria y, por lo tanto es poco fiable.

Además, es una gran pendejada intentar controlar la suerte con amuletos, o con rituales supersticiosos, aunque, lamentablemente, somos atraídos a ello porque siempre conocemos a un «tonto con suerte»… el que está en el sitio adecuado y en el momento adecuado, y por ello pensamos que, de alguna forma podríamos atraer a la Diosa Fortuna a nuestro lado… y eso, eso es sencillamente imposible, el azar siempre nos engaña. Sin embargo, las librerías están llenas de biografías de hombres y mujeres de éxito que presentan sus muy detalladas explicaciones de cómo lo lograron en la vida… y así, muchos corren a los estantes para “aprender” y tratar de imitarlos… Así de defectuosos somos.

Menos mal que la Diosa Fortuna parece ser democrática, ya que, gústenos o no, la suerte es un factor decisivo en el devenir de nuestras vidas…

Por todo lo anterior, te deseo la Mejor de las Suertes en lo que te resta de vida… Además, te aseguro que…

♪ ♫ Si yo tuviera dinero
Ayyy si mi Suerte cambiara
Les juro que a todos daba
Dinero y Felicidad…

 Ayyy si mi suerte cambiara
Un Cadillac yo me compraba
Ayyy si mi suerte cambiara
De Santa Claus yo me disfrazaba…
Ayyy si mi Suerte cambiara… ♩ ♬

Si mi Suerte – álbum “Viva Watusi” de Ray Barreto…  Letra y voz del gran Chivirico Dávila.

 

 

Link a los temas musicales:

1) “El día de mi Suerte”, Hector Lavoe y Willie Colón.
https://www.youtube.com/watch?v=hDTkzhvUhwM

2) “Mala Suerte”, Henry Fiol.
https://www.youtube.com/watch?v=1uBk841XXjs

3) “Lucky Man”, Emerson, Lake & Palmer
https://www.youtube.com/watch?v=1uBk841XXjs

4) “Get Lucky”, Pharrell  Williams
https://www.youtube.com/watch?v=MrOpYwqAcFk

5) “Toca Madera”, Joan Manuel Serrat
https://www.youtube.com/watch?v=bZBWVaB9QAo

6) “Si mi Suerte”, Ray Barreto y Chivirico Dávila.
https://www.youtube.com/watch?v=Pfm2ePqo1qk

7 Comments

  1. Hola etimado Profesor esta muy geniaal tu escrito , lleno de ese uneverso al que pertenecemos con sus leyes , regalas y muchas serendepias para hacerlo aun mas anecdotico . aun recuuerdo tus clases de Logica .las binomiales y el ejemplo de un camarero con las propinas respecto al Promedio, tus clases llenas de entusiasmos y alegria y mucha Etica, para mi experiencia eres uno de los mejores Profesores que me hayan dado clase ,

    siempre nos hablabas de algun libro como uno de Michael Crichton .
    en fin gracaiass por todas tus clases llenas de veracidad y mucho amor has sido sin duda un ejemplo para todos nosotro que sentimos amor por la verdad aunque esta puedad ser relativa y cuestinable .
    un Abrazo Rompe Costillas.

  2. Hola Edgar. Buen articulo muy condimentado con música como expresión cultura en relación a la suerte y su relación con la felicidad.
    Ayer muy temprano en la mañana salí como todos los días a buscar a la Sra. que cuida a mi suegra. Vivimos en una urbanización muy nueva aqui en el este de Caracas,donde el transporte público no quiere prestar el servicio por lo inconstante de la afluencia. Eso significa que quienes tenemos carro, o una parte de nosotros, llevamos a las personas que encontremos esperando al lado de la vía, recogiendo al único vecino que estaba allí. Segunda vez que lo recogía en un lapso de tres semanas. Se muy poco de él, solo que me pareció cubano por su acento.
    Se bajó donde me pidió, y seguí mi recorrido.
    En la tarde, en un horario poco habitual por ser sabado, sali a dejar a la Sra. en Petare y regrese. En la entrada de la Urb. estaban tres personas separadas en lugares diferentes y en cada lugar me detuve a recogerlos. En el trayecto nadie habló, dejándome espacio para pensar en la diferencia entre azar y suerte. Realmente fue así.
    Cuando me detuve en la vía, para bajar el primer pasajero, una joven mujer que nunca había visto sentada en el puesto trasero del auto. Me dijo, está sonando el celular de mi esposo. Realmente me confundió, estando algo sordo para sonidos agudos yo no oí nada, pensé que su esposo llamaba a mi celular, y eso es muy raro pues no se ni quien es ella ni conozco a su esposo.
    Otra persona que estaba en el puesto del pasajero delantero, afirmó que esta sonando un teléfono. Realmente sonaba, pero yo no lo oía.
    La joven me dijo que su esposo había perdido en un carro, que le había dado la cola en la mañana. Ella solo llamo al teléfono de su esposo para saber si el telefono esta en mi carro y asi fue. Ella consiguió el teléfono del pasajero cubano de la mañana, en mi carro.
    En un horario inusual, en un carro que ella no conocía, un evento improbable ocurrió.
    Esa eventualidad y tu articulo me llevaron a deducir que si un evento ocurre, es simplemente por que existe la posibilidad, aunque sea muy remota y estando en juego muchas variables intervinientes, que el azar permitan que sin buscar, ni pensar en ello, ni quienes intervengan lo deseen, se encuentre, se crucen o ocurra un evento, aunque las probabilidades sean muy escasas. Si entre los factores y elementos que están interviniendo en la situación o circunstancia, es probable que ocurra el encuentro o el evento.
    El azar permite que ocurra el evento solo si los elementos o factores que se requieren para generar el evento se encuentran presentes en la situación, sino es imposible que ocurra.
    Igual ocurre en los descubrimientos realizados se encuentren soluciones a cosas que no se pretende encontrar.
    La buena suerte, la positiva o serendipia para denominar en el mundo cientifico, si lo que se busca o encuentra al azar resulta beneficiosa.
    Si el evento o el encuentro es negativo lo llamamos «mala suerte» .
    Realmente me pusistes a pensar en algo que no estaba en mis intereses analiticos.
    Gracias Edgar

  3. APRECIADO PROF. EDGAR REDONDO. EXCELENTE TRABAJO, PUES ABARCA TEMAS INTERESANTES DE LA VIDA COTIADIANA. ME GUSTARÍA QUE MI TRABAJO SOBRE EPISTEMOCRACIA (NUEVA DISCIPLINA SOCIAL QUE CONECTE A LA HUMANIDAD SIN ENTROPÍA SOCIAL) PUBLICADO EN GOOGLE PLUS Y DONDE SE PLANTEAN LOS PROBLEMAS SOCIALES A LA LUZ DE LA LEY CARDINAL DEL UNIVERSO (SEGUNDA LEY DE LA TERMODINÁMICA) DE LOS PROCESOS ENTRÓPICOS Y, A ELLO, AGREGÓ LA QUINTA -LEY TERMOODINÁMICA -DE MI AUTORÍA– O LEY DE LA NEGUENTROPÍA COMO LA OTRA CARA DE LA MONEDA CON LA QUE SE ENCARA LA PRODUCCIÓN DE ENTROPÍA; PUES LA VIDA ES UNA CONSTANTE LUCHA CONTRA LOS ELEMENTOS DE LA NATURALEZA PRODUCTORES DE ENTROPÍA Y CONTRA ESTA LEY DE LA VIDA SE PUEDE TAMPOCO COMO CONTRA LA LÓGICA DE LA TABLA DE MULTIPLICAR. A MAYOR INFORMACIÓN, MENOR INCERTIDUMBRE Y MAYOR ASERTIVIDAD (de afirmativo y de acierto). UN ABRAZO.

  4. Paso por acá y me consigo este REGALOTE!!!! Gracias a mi más que bella sobrina Kelly por su marcada e injustificada preferencia hacia mí… a los Franciscos (Martínez y Soto) por sus palabras y evaluaciones para mi trabajo docente que,claro, resultan un bello regalo para cualquier profesor… a Pedro, que como siempre resulta un placer leerle, genial su cuento de de las colas a sus vecinos… que vaya que tienen suerte de tenerte entre ellos… Ahhh y eso de «El azar permite que ocurra el evento solo si los elementos o factores que se requieren para generar el evento se encuentran presentes en la situación, sino es imposible que ocurra»… No quiero leerlo como una justificada causalidad, y sí, como que esos «elementos o factores» entraron en el juego también por el Azar… De eso seguro podríamos hablar mucho pero mejor pronto, muy pronto: Person-to-Person… y a mi amigo Roberto que ahora me dejaste interesado en eso de «EPISTEMOCRACIA», ojala me lo mandaras…o el Link para leerlo… En fin Gracias, muchas gracias por leerme y más aún: Comentar…

  5. ¡Que suerte tengo de tenerte!!!!!. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. eso no es suerte, es que el universo confabuló para estar juntos. Eso que llaman almas gemelas, como dice Rosetta Forner en «Cuentos de hadas para aprender a vivir».
    Lo cierto, muchas propuestas o explicaciones en un mundo, donde la suerte o lo impredecible deja a un lado la conexión entre los seres vivos y su contexto.
    Desde muy joven determiné una frase que me identificó durante mis años como profesional. Ella era «tengo que saber lo que tengo en mis manos» , perooooooooooooooooooooooooooo, hoy por hoy, digo que nada me pertenece y por ende mis manos deben estar livianas y vacías para hacer y cargar lo que me corresponde aqui y ahora.
    En ese aqui y ahora sigo contigo, y otros se quedaron en mi pasado, tal vez, nunca estuvimos conectados.
    ¨Por lo tanto, lo impredecible es mi bandera, por ende, aprendí a disfrutar de los momentos y aceptar la nueva manera de ver el sobrevivir para sentirme Diosa de la Fortuna y no esperar que la Diosa me sonría.

    Edgar, amor, como hago para reenviar a otras personas que les gustaria leerte.
    Amor, siempre contigo.

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