Dragones, ética y estrategias para la guerra

Leer el artículo anterior → La física en Juego de Tronos: Cómo montar en dragón y las incoherencias espacio temporales en Poniente.

Game of Thrones, es toda una vitrina a los problemas asociados con el poder y la guerra. En particular al dilema ético que plantea el uso militar de los dragones por lo desvastador que puede llegar a ser. Es que esas bestias en la batalla literalmente convierten al ejército enemigo en ceniza.

En la serie ese dilema ético se incrementa debido a que Daenerys se ve a sí misma como emancipadora y no desea ser “Reina de las Cenizas“. Los dragones han eliminado a muchos de los enemigos de su madre, entre ellos, a toda una flota de las ciudades esclavistas de Essos.

Es por ello que Daenerys se debe preguntar:

¿Debería explotar la ventaja que sus dragones proporcionan para forzar una victoria rápida y decisiva, sea cual sea el costo humano?

o

¿Debería buscar la victoria mediante un uso más limitado de sus fuerzas, en un proceso mucho más largo y difícil, y muy posiblemente con más derramamiento de sangre cuando termine?

Acá se ven claramente las dos facetas del dilema ético y militar: el argumento de tener una consideración humanitaria y no tomar una decisión radical que no tendría marcha atrás, versus el argumento de hacer todo lo posible para llevar el conflicto a una conclusión rápida y decisiva. Además, su fuerza militar es finita, por lo que pareciese aconsejable evitar perder a sus soldados, aprovechando su ventaja.

La negativa de usar las ventajas disponibles es arriesgada. Aumenta la probabilidad de perder, o de sólo lograr una victoria parcial, incluso podría resultar en mayores sufrimientos, sobretodo, si la “bondad” hace extender el conflicto, en lugar de llevarlo a una rápida conclusión.

Algunos críticos han comparado a los dragones de Daenerys con las armas nucleares de hoy, la comparación es fácil de entender.

Estados Unidos mató a cientos de miles de civiles en la Segunda Guerra Mundial, y se ha discutido, una y otra vez, la decisión del presidente Truman de lanzar bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Los que simpatizan piensan que de esa forma se puso fin a la guerra tan pronto como fue posible, evitando al mismo tiempo la invasión de Japón y, quizás (entraría en el terreno de lo Contrafáctico), con menos derramamiento de sangre que si se hubiera actuado de otra manera.

Eran sus dragones… Truman los usó… y ya conocemos la historia.

Pero ahora volviendo a “Juego de Tronos”, el nuevo enemigo adquirió un dragón propio, que evidentemente es un arma anti-dragón, ya que los dragones pueden matar a los dragones, Así Daenerys ya no tiene el monopolio de los dragones, por ello ya no está segura de estar mejor armada, al menos no contra el nuevo enemigo, y por lo cual tendrá que ser más circunspecta sobre el cómo utilizará, en el futuro, sus dragones restantes.

Efectivamente, no hay otra contramedida para disuadir a las armas nucleares que no sean más armas nucleares (no sé por qué me acuerdo de Corea del Norte). Se podría hacer lo que sea necesario para evitar que otras naciones adquieran armas nucleares, pero una vez que las tienen, ya no se puede hacer mucho. Tu superioridad se convierte en una fantasía tanto como “Game of Thrones”. De allí nace el frágil equilibrio mundial.

A manera de Colofón

No sabemos cómo terminará la historia de estas magníficas bestias: Drogon, Viserion y Rhaegal, pero esperemos que salgan bien parados de las guerras que les quedan por librar, porque estos carismáticos animales nos han llegado al corazón, y al igual que Daenerys los considera sus hijos, también son un poquito hijos de todos los que seguimos esta maravillosa serie.

Los vimos nacer al final de la primera temporada, dejándonos a todos con la boca abierta. No medían más que un pequeño cuervo cuando se posaban en el hombro de Daenerys, su madre. Nos dejan esperando la Temporada final con un tamaño colosal (que seguro aumentará). Esperaremos pues, un año para escuchar la orden ¡Dracarys! Que al menos dos de ellos, Drogon y Rhaegal seguro obedecerán…y ¿por qué no? Tal vez el amor de madre supere hasta el mismo “Rey de la noche” y nos traiga de vuelta a Viserion al mundo de los vivos, a fin de cuentas lo fantástico se caracteriza por residir en la imaginación y por ser imposible en el mundo real.

Nunca debemos olvidar que, en nuestras culturas, el dragón es sólo un símbolo: sea aliado del bien, o del mal. A mí me gustaría creer que existieron tan formidables animales, sin embargo, siempre me quedarán los libros y las películas para recrearme, e imaginar cómo sería su acrobático y acompasado vuelo.

¡¡Larga vida a nuestros sueños!!

2 Comments

  1. A mi juicio además de utilizar los dragones como ventaja estratégica, la serie plantea utilizarlos como mecanismos de intimidación. La disponibilidad de una ventaja comparativa debe ser utilizada para evitar que el enemigo llegue a atacar sin antes negociar, Evitándose utilizar los poderosos medios bélicos que causan daños mayores.
    Daneirys prefiere utilizar la “bondad” como medio para atraer las clases populares y discriminadas para minar la sociedad de la que desea apoderarse. Thyrion pregunta hasta cuándo podrá mantener esa política para mantener el equilibrio político. Westeros o el poniente no son como las anteriores ciudades, es mucho más complejo el conflicto de intereses y diversos los intereses en juego.
    Los contrarios pueden ser hasta de tu propia gente.
    El uso de tu ventaja competitiva ?la usarías desde el inicio o luego, si se requiere usarlo?
    El enemigo como como mecanismo de unión.
    Por último veremos otro dilema que se plantea al final de la temporada anterior que radica en el poder financiero que te permite endeudarte para incrementar tu poder de lucha o utilizar tu razón, inteligencia y experiencia para marcar la diferencia.

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